El
enigmático y escalofriante mundo de las letras
de terror estan a tu disposición en VampBook. Biografías
de los maestros del terror y cuentos que podrás
leer ahora online.
En la Edad Media el mundo
se concebía dividido en dos partes: el Mundo de los Humanos
y el Otro Mundo. El Mundo de los Humanos era el que los hombres
y mujeres vivían, trabajaban, etc., y el Otro Mundo era aquel
donde residía todo lo maligno y donde podíamos encontrar cosas
que no había en el otro lado.
Este concepto queda magistralmente reflejado en los poemas épicos
de la época, cuyo mayor exponente es el de los Caballeros de
la Meza Redonda. Los héroes de estos poemas épicos traspasaban
la línea que separaba los dos mundos con el propósito fundamental
de acabar con los elementos del otro lado. Pero cuando el héroe
iba al Otro Mundo siempre tenía que sacrificar algo: una parte
física de su cuerpo, el alma, la persona amada, su propio confort,
etc. Así, cuando regresaba de vuelta al hogar el héroe había
cambiado, ya no era el mismo física o psíquicamente, incluso
podía cambiar la relación con su antiguo ambiente. Esta pérdida
obedecía a razones de equilibrio entre los dos mundos, no se
podía cambiar algo en uno de los lados sin que hubiese consecuencias
en el otro.
Hasta el siglo XX no se estudiaron estas historias intentando
establecer una estructura que las relacionase. Pero en 1949,
Joseph Campell desarrolló el patrón estándar de las aventuras
del héroe, donde se puede observar perfectamente el concepto
de los dos mundos que se tenia en el medievo.
Sin embargo, con la instauración definitiva del racionalismo
en los siglos XVII y XVIII este modo de pensar cambia. Ahora
todo se explica bajo los preceptos de la razón. Fenómenos que
antes no tenían explicación ahora si la tienen, por ejemplo:
¿porqué el sol y la luna parecen más pequeños de lo que realmente
son? o ¿porqué una pajita parece estar doblada cuando la metemos
en un vaso que esta medio lleno de agua?. En este momento el
mundo racional va comiendo terreno al Otro Mundo, lo va eliminando,
ya que la mente del hombre racionalista solo puede aceptar sus
elementos como pura superstición.
Finalmente el mundo de lo maligno y perverso queda relegado
a la función de entretener. Esto causaría un desajuste entre
los dos mundos que dejarían de estar equilibrados, lo que provocaría
que hubiese consecuencias...
Curiosamente a comienzos del siglo XVIII se crea una ambigüedad
en el pensamiento racionalista. Los hombres racionalistas, que
se suponía tenían que estar satisfechos con el periodo de la
ilustración y de las luces en el que vivían, empiezan a pensar
que es bueno conocer, analizar e investigar el Otro Mundo, pero
con la finalidad única de llegar a eliminarlo. Paradójicamente
la gente del siglo XVIII comenzó a no sentirse satisfecha con
su mundo y empezaron a sentirse fascinadas y ansiosas por conocer
el Otro Mundo, por vivirlo y experimentarlo. En este momento
irrumpe con fuerza el movimiento llamado Romanticismo que se
caracterizó por lo que se llamo The Sublimity of Passion, literalmente
" la sublimidad de la pasión", es decir, la elevación extraordinaria
de la pasión aplicada a cualquier campo moral o intelectual.
Muchos de los artistas románticos cuyas vidas guiaba la pasión,
fueron los que se sintieron decepcionados con su mundo y encontraron
al otro lado de la razón un mundo más interesante en el que
vivir, y más evocador para crear sus trabajos. Es en este contexto
donde finalmente acaba viendo la luz la novela gótica. Según
el Oxford Concise Companion to English Literature de Margaret
Drabble y Jenny Stringer, la novela gótica se caracteriza por
ser: historias de lo macabro, fantástico y sobrenatural, normalmente
ambientadas entre castillos encantados, cementerios, ruinas,
y salvajes y pintorescos paisajes.
La novela gótica se considera un fenómeno histórico que comenzó
en 1764 con El castillo de Otranto: una novela gótica, de Horace
Walpole, que generalmente es aceptada como la primera novela
puramente gótica. Estas novelas alcanzaron la cima de su fama
en la última década del siglo XVIII y en las primeras del siglo
XIX, y es alrededor de 1830 cuando numerosos estudios teóricos
fechan su defunción. Como se apunta en el Concise Companion
to English Literature, la palabra "gótico" originalmente implicaba
elementos medievales en las novelas, y esto se explica porque
estas narraciones tomaban muchos elementos de los poemas épicos
del medievo. Al igual que en los poemas épicos, en estas novelas
se presentaba el esquema de los dos mundos antagónicos, cada
uno con sus propios componentes, pero la característica que
las diferenciaba de los poemas medievales era que la parte importante
de la historia era la acción que ocurría en el Otro Mundo, de
tal manera que cuanto más transcurriese la trama en el otro
lado, más gótica se consideraba la novela. Otra similitud entre
ambos es que en el regreso del héroe al hogar siempre había
alguna pérdida de alguna clase.
Lo normal era alguno de estos casos:
a- El héroe no podía escapar del Otro Mundo.
b- El héroe podía escapar, pero regresaba a su mundo peor de
lo que había salido de él.
c- El héroe podía escapar, pero al ver lo que le aguardaba a
su regreso preferiría haberse quedado en el Otro Mundo, o bien
intenta regresar al Otro Mundo.
La
diferencia fundamental residía en que muchos poemas épicos albergaban
un final feliz, mientras que la historia gótica tenía siempre
un final aciago. Otra semejanza estaba en que era el bueno el
que normalmente visitaba el mundo de los malos, aunque esto
en la novela gótica en algunas ocasiones se invierte, como por
ejemplo en Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary
Shelley. Por otro lado, la característica fundamental de
la que hacían gala las narraciones góticas y de la que carecían
los poemas medievales era una ambigüedad que hacía imposible
toda predicción sobre los hechos que iban a ocurrir.
Con el tiempo, estas novelas evolucionaron y fueron perdiendo
sus elementos medievales para centrarse en sus componentes macabros,
potenciando aun más si cabe su lado terrorífico. Pero aproximadamente
a partir de 1830, cuando la novela gótica caía en la parodia,
se produce otra beneficiosa evolución para el género: las historias
comienzan a prescindir de todas esas piezas y localizaciones
típicamente tenebrosas para centrarse en la psicología del personaje.
Así, comienzan a aparecer narraciones donde lo escabroso no
esta en los cementerios o en las abadías malditas, sino en la
mente humana. El gran pionero de este tipo de narración fue
Edgar Allan Poe, el cual merecería un
estudio aparte.
Después de este breve análisis ya sabemos en que contexto histórico
se desarrollo la novela gótica, cuales fueron sus características
iniciales y como fueron evolucionando. También sabemos que los
poemas épicos medievales fueron una influencia, pero, ¿qué otros
referentes literarios tomo el genero gótico?. Teóricamente están
admitidas como influencias de la novela gótica ciertos elementos
de:
a- La novela del siglo XVIII, como Tom Jones o Robinson Crusoe.
b- El teatro isabelino, como el de William Shakespeare, por
sus componentes fantásticos, por lo sangriento, etc.
c- Los cuentos del folklore popular: cuentos de brujas, demonios,
hadas, trasgos, etc